Actualizaciones y parches de seguridad
Gestor, plugins y dependencias al día, aplicando primero en una copia para comprobar que nada se rompe antes de tocar la web que ven tus clientes.
Una web publicada no es una web terminada. El gestor se actualiza, los plugins se rompen, los certificados caducan y los formularios dejan de enviar sin avisar. El mantenimiento es la cuota que evita descubrirlo por un cliente.
Gestor, plugins y dependencias al día, aplicando primero en una copia para comprobar que nada se rompe antes de tocar la web que ven tus clientes.
Copias periódicas guardadas fuera del servidor y —lo que de verdad importa— comprobadas: una copia que no se ha restaurado nunca no es una copia.
Comprobación de que la web responde y de que el certificado HTTPS está vigente, para enterarte tú antes que Google.
Revisión periódica de velocidad y métricas de experiencia, con las correcciones que hagan falta. El rendimiento se degrada solo a medida que se añade contenido.
Textos, precios, imágenes, una sección nueva o un formulario que hay que cambiar: entra dentro de la cuota según las horas acordadas.
Un resumen de lo hecho cada mes y un canal directo para cuando algo se rompe, sin abrir un ticket y esperar turno.
1 Revisión inicial
Auditoría del estado actual: versiones, seguridad, velocidad, copias y qué está a punto de dar problemas.
2 Puesta al día
Se resuelve lo urgente y se deja la web en un punto de partida estable antes de empezar la cuota.
3 Rutina mensual
Actualizaciones, copias, comprobaciones y los cambios de contenido que pidas, con un resumen de lo hecho.
4 Mejora continua
Con los datos de analítica y rendimiento se propone qué merece la pena mejorar cada trimestre.
Trabajo real del mismo tipo, con lo que se construyó y cómo se resolvió.
Sacar las aplicaciones de una empresa de los hostings gratuitos a un servidor propio
Ver el proyectoSaber en qué tienda física puedes ver el producto que estás mirando
Ver el proyectoEl cliente ve dónde está su pedido sin tener que llamar a la tienda
Ver el proyectoActualizaciones del gestor y sus extensiones, parches de seguridad, copias de seguridad comprobadas, vigilancia de caídas y del certificado HTTPS, revisión de rendimiento, un número de horas al mes para cambios de contenido y soporte ante incidencias. Lo que no entra se dice desde el principio.
En el mercado español las cuotas van aproximadamente de 20 € al mes para una web sencilla a 100 € o más para una tienda online con mucho tráfico. Lo que marca la diferencia es el número de páginas, si hay tienda, cuántas horas de cambios se incluyen y el tiempo de respuesta comprometido.
No trabajo con permanencias largas: el mantenimiento se contrata por meses y se puede parar avisando. Si el servicio hay que retenerlo con un contrato, es que no está aportando.
Sí, y es lo más habitual. Antes de empezar hago una revisión del estado real para saber qué hay que arreglar de entrada; a veces conviene una puesta al día inicial y a partir de ahí la cuota normal.
Depende del tiempo de respuesta que acordemos, y eso queda por escrito. Lo que no hago es prometer disponibilidad total y luego contestar el lunes: si tu negocio necesita respuesta en fin de semana, se dimensiona y se cobra en consecuencia.
Son cosas distintas. El mantenimiento es el trabajo; el hosting y el dominio son servicios que se pagan a un proveedor. Puedo gestionarlos y facturarlos aparte, o dejarlos a tu nombre y solo administrarlos.
Cuéntame qué necesitas —una web, una aplicación, mantenimiento o una avería— y recibes respuesta en menos de 24 horas.
O escríbeme directo a pcmaxbarcelona@outlook.es